La invención de la imprenta con el uso de los tipos móviles por Johannes Gutenberg en el siglo XV marcó el inicio de una transformación cultural y el inicio de la alfabetización verbal universal. La imprenta hizo posible la difusión masiva de ideas a través de panfletos, periódicos y libros, democratizando el acceso al conocimiento y estableciendo el lenguaje escrito como una herramienta esencial para el desarrollo de la sociedad. Esté avance con base tecnológica no solo permitió la preservación del conocimiento, sino también la creación de un mundo interconectado a través de la palabra escrita.
Con el nacimiento de la cámara fotográfica en el siglo XIX, una segunda forma de alfabetización se inicia: “la alfabetización visual”. La fotografía, el cine y luego los videos, cambiaron nuestra sociedad convirtiéndola en una sociedad ocularcentrista. Mientras que la palabra escrita requiere de un proceso de decodificación del receptor, la imagen ofrece un lenguaje universal

La evolución hacia la alfabetización visual de datos
El desarrollo de la alfabetización visual estableció las bases para un nuevo tipo de competencia como es: la alfabetización en la visualización de datos. Así como la imprenta estableció el marco para la alfabetización verbal y la cámara fotográfica contribuyó a la alfabetización visual, las tecnologías computacionales y los softwares de manejo de datos han sido el motor que impulsa nuestra capacidad para comprender y comunicar datos complejos a través de representaciones graficas.
El atlas de Playfair del siglo XIX representa uno de los primeros intentos de estructurar y visualizar datos para la toma de decisiones en el mundo empresarial, impulsando así el conocimiento sobre le economía. Mapas, gráficos y tablas comenzaron a ser utilizados frecuentemente a fin de explicar y comprender fenómenos de todo tipo. Estos inicios fueron estableciendo las bases de la práctica de la visualización de datos.
Con la llegada de las computadoras hacia mediados de 1950, la capacidad de analizar y representar datos creció de forma muy rápida. Herramientas como las hojas de cálculos y los primeros softwares estadísticos facilitaron el acceso a la creación de representaciones graficas, contribuyendo a su vez en que cada vez a más personas conozcan y aprendan a interpretar los datos a través de la comunicación visual. Hoy en día, vivimos en un mundo donde la cantidad de datos que generamos diariamente supera las capacidades humanas y las capacidades de procesamiento, lo que ha contribuido al desarrollo de la visualización de datos como una forma de sintetizar estos volúmenes de información.
Una alfabetización esencial en la era de los datos
Así como la lectura y escritura fueron competencias esenciales al principio, la interpretación de imágenes lo fue en la era de la fotografía, la alfabetización en visualización de datos es fundamental en nuestras organizaciones, sociedades y en la era de los datos. Pero la alfabetización no es un proceso de taxonomías o convenciones graficas, más bien es una oportunidad de desarrollar diferentes formas de comunicación visual, que en algunas oportunidades se pueden considerar cercanas a lo artístico.

La visualización de datos desarrolla una comunicación visual que es capaz de apoyar la comprensión, así como también puede persuadir a las personas, por lo que es un error considerarla una habilidad técnica, cuando más bien se comporta como un lenguaje que apoya el proceso de las decisiones. La visualización de datos nos permite enfrentar un mundo de grandes volúmenes de información, separar lo que puede ser relevante de lo que no lo es y apoyar el uso de los datos en nuestras decisiones.
Como sociedad, estamos en el inicio de un nuevo paradigma en donde poder comunicar y comprender datos de forma visual se convertirá en una habilidad tan esencial como leer o escribir para los próximos años, consolidándose así como un nuevo lenguaje universal de datos para las empresas y sociedades.
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