Narrar con datos no significa únicamente presentar información para su comprensión; podemos ir más allá. Una manera poderosa de hacerlo es incorporar patrones narrativos como “Man in a Hole”, identificado por Kurt Vonnegut. Esta estructura plantea que muchas historias siguen un patrón en el que todo comienza bien, ocurre un evento que empeora la situación y, finalmente, se encuentra una solución que deja a los protagonistas en una posición mejor que al inicio.

Este arco narrativo se observa claramente en películas como En busca de la felicidad. Pero la pregunta clave es: ¿cómo lo aplicamos en las narrativas empresariales?
Por ejemplo, en una historia de negocio apoyada por datos podríamos decir:
- Inicio: El equipo comercial superaba con gran ritmo las metas y objetivos del primer semestre. Los resultados generaban optimismo y mantenían al equipo altamente motivado.
- Caída en el hoyo: En el tercer trimestre, un cambio económico elevó los costos de adquisición y las ventas comenzaron a caer. Las gráficas mostraban el descenso, pero no explicaban el porqué.
- Salida del hoyo: El equipo de analítica profundizó en los datos y descubrió que la mayor parte de la inversión en pauta digital se destinaba a canales con baja conversión. Además, la tasa de abandono (churn rate) se había duplicado. Con esta información, el equipo comercial rediseñó la estrategia de inversión publicitaria y lanzó un programa de retención. En el siguiente trimestre, las ventas no solo se recuperaron, sino que cerraron un 15% por encima del año anterior.
El uso de arcos narrativos en el contexto empresarial genera empatía, muestra el problema, su complejidad, y presenta de forma clara la solución. Además, puede convertirse en un poderoso motivador, ya que permite que todos visualicen que “el hoyo tiene salida”.
Integrar estas técnicas narrativas con datos no solo capta el interés de la audiencia, sino que también facilita la comprensión y mejora la recordación de la información presentada.
#datosquehablan #narrativas #storytelling
