Cuando hablamos de percepción visual, solemos pensar únicamente en “lo que vemos”. Sin embargo, el asunto es mucho más complejo. La percepción no es un proceso pasivo de la vista, sino un proceso activo que realiza nuestro cerebro.
Los ojos cumplen la función de captar formas, colores y movimientos, pero es el cerebro quien organiza, interpreta y les da sentido. Dicho de otra forma: los ojos reciben estímulos, pero es la mente la que construye la experiencia visual.

El proceso de percepción tiene dos dimensiones fundamentales:
- La biológica, que es la que es innata y nos permite reconocer patrones, contrastes y movimientos en nuestro entorno.
- La cultural, que incorpora símbolos, códigos y significados definidos por el contexto social
Las representaciones visuales, como los gráficos y las visualizaciones de datos, pertenecen a la dimensión cultural. Hoy cumplen un papel clave: conectar los datos con la toma de decisiones. Pero esa conexión solo es efectiva cuando el diseño de la visualización considera los principios de la percepción visual.
Un gráfico bien diseñado guía la mirada, dirige la atención y facilita el consumo de información. Esto reduce la carga cognitiva y orienta al observador hacia lo realmente relevante. Por el contrario, un gráfico que no considera los principios de la percepción visual puede ser confuso, conducir a interpretaciones erróneas o, en el mejor de los casos, demandar más tiempo y esfuerzo para llegar a una decisión.
En otras palabras: ver bien y diseñar adecuadamente las visualizaciones se traduce en mejores decisiones y en un uso más eficiente del tiempo y los recursos.
Para los académicos:
Lo aquí planteado tiene sus bases en la psicología de la Gestalt, que destaca que no percibimos elementos aislados sino configuraciones completas, y con autores como David Marr, quien propuso que la visión es un proceso que avanza desde una descripción primaria de formas y bordes hasta una representación más compleja y significativa.
Ambas teorías refuerzan la idea de que los gráficos no son simples imágenes: son herramientas cognitivas que, bien diseñadas, pueden potenciar la comprensión y la acción.
